miércoles, 27 de marzo de 2013

BERTHA PAPPENHEIM


“Estar al corriente de la injusticia
 y callarse es convertirse en cómplice” 
(Bertha Pappenheim)

Bertha Pappenheim (27 de febrero de 1859 - 28 de mayo de 1936) fue una feminista judía de nacionalidad austríaca que alcanzó renombre como defensora y pionera de los derechos de la mujer y del niño. Nació en Austria en el seno de una familia judío- ortodoxa.  Su madre era alemana y su padre austrohúngaro. Durante sus primeros 8 años vivió un barrio judío de menores recursos económicos, hasta que su familia se muda a otro barrio de familias más acomodadas. Es sin embargo más conocida con el seudónimo Anna O. y por haber sido, a los 21 años de edad, la primera paciente tratada con el método catártico creado por Joseph Breuer, método que a la larga se convertiría en el precursor del psicoanálisis.
Su caso clínico aparece relatado en el tratado Estudios sobre la histeria, escrito y publicado en 1895 por Breuer y Sigmund Freud.

“Ni el sexo, ni la edad, 
ni la confesión, ni el partido politico 
pueden justificar el 
silencio de las injusticias” 
(Bertha Pappenheim) 

Hasta sus 16 años estudió en una escuela católica. La educación familiar y escolar recibida, los problemas e injusticias sociales fueron conformando la personalidad de Bertha convirtiéndola en  una joven con compromiso social.

Aprendió  varios idiomas,  yídis y alemán, ambos hablados en el seno familiar, francés, italiano e inglés, siendo este último,  el idioma que adoptó  como idioma materno y con el cual entraría al mundo de las letras.

Ya cerca de sus treinta años,  Bertha comienza la segunda etapa de su vida, donde  se avoca plenamente a la actividad político social como así también a  publicar sus escritos.
En 1895 comienza a trabajar en un orfanato para niños judíos en la ciudad de Frankfurt, asumiendo poco después la total dirección de dicha institución. Se diploma  de asistente,  convirtiéndose en la primera mujer en Alemania que obtiene dicho título.

( Sobre una prostituta) “Hoy encontré a Jolanthe, una de las más hermosas mujeres judías que jamás haya visto. Es una pena que tal orgullosa flor haya nacido para este propósito. Puedo entender bien que un hombre pueda cometer un acto estúpido por una mujer como esa, pero no puedo entender cómo esta persona de veinte años ofrece a la venta su más hermosa y preciada posesión, su cuerpo. Entonces, ¿no tiene alma?. En verdad, no sabe escribir ni leer”. (Bertha Pappenheim)

Seguramente influida por la triste realidad que descubre en el orfanato y los avatares de la mujeres de su colectividad,  va asumiendo un rol activo dentro del feminismo político y  otros movimientos sociales.  Se transforma en una luchadora incansable de los derechos de la mujer y los niños judíos y en una acérrima luchadora contra la prostitución y la trata de blancas existentes en Europa en general y dentro dentro de la propia comunidad judía en particular.

Fundó la Weibliche Fuersorge – Sociedad de atención a  la Mujer en el año 1902.  En dicha sociedad se dictaban  cursos de orientación laboral y profesional para la mujer judía,  como así también,  cursos para madres y embarazadas sobre el cuidado del niño. La sociedad también se avocó a la tarea de conseguir familias que estuvieran dispuestas a adoptar a los niños judíos huérfanos.

En 1904 funda con otras mujeres, la Frauenbund Juedischer - Asociación de mujeres judías. Una de las tareas que Bertha asume alli es la de recavar información sobre la situación de las niñas y jóvenes judías en Galitzia.


Con ese motivo Bertha viaja a Galitzia, zona que formaba parte del reino de Galitzia y Lodomeria y estaba comprendida dentro del Imperio Austrohúngaro dominado por la monarquía de los Habsburgo.

 A su regreso Bertha aborda el tema en “ La cuestión judía en Galitzia “,  publicación en la que  utiliza el  seudónimo de Paul Berthold. Con el tiempo también publica materiales utilizando su nombre propio.
Bertha también viajó extensamente por toda Alemania,  Europa y el Medio Oriente. A través de  cuentos y artículos,  Bertha escribe  también sobre la situación sociopolítico de la  Alemania de entonces y describe,  siendo la primera en hacerlo,  la situación que afrontaban las mujeres y los niños judíos dentro de su propia colectividad.

Sin lugar a dudas,  todas sus publicaciones advierten sobre las injusticias y los problemas existentes en una sociedad convulsa que años más tarde caería en las garras del nazismo. Bertha Pappeheim  realizó un extensísimo trabajo social, dedicándose al mismo con total devoción hasta los últimos días de su vida.



Relación con el Psicoanálisis

Bertha Pappenheim ha pasado a los anales de la historia del psicoanálisis como la persona que facilitó el descubrimiento del método catártico, germen del futuro método psicoanalítico  A través de la narración de su caso clínico, se observa con claridad como Breuer improvisa y modifica el tratamiento de acuerdo con el extravagante cuadro sintomático de su paciente. Se podría decir por tanto que Breuer no aplicó el método catártico con Anna O. sino que lo fue improvisando sobre la marcha al tener que adaptarse a la conducta y sintomatología de su joven paciente y gracias a sus observaciones y comentarios. En este sentido merece la pena destacar que fue la misma Pappenheim la que describiría el procedimiento curativo como deshollinar la chimenea o cura del habla que, no lo olvidemos, fue como acabaría denominándose al psicoanálisis.


Al acabar el tratamiento catártico siguió adoleciendo de diferentes síntomas psíquicos y orgánicos y fue internada en un centro psiquiátrico del que luego una vez recuperada se consagró como una ferviente feminista y se dedicó a la lucha por los derechos sociales. Dirigió un orfanato en Fráncfort del Meno y fundó la liga de mujeres judías.




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